Hossein Nabor Guillén, subsecretario de Política Social del Bienestar en Guerrero, fue asesinado a balazos la tarde del martes 2 de septiembre, en la cabecera municipal de Tixtla. Ese mismo día, en Culiacán, Sinaloa, la camioneta del secretario de Seguridad Pública y Tránsito, Alejandro Bravo Martínez, fue atacada con ponchallantas durante un operativo en la colonia Guadalupe.

Asesinato de Nabor Guillén en Tixtla

El cuerpo del subsecretario quedó tendido cerca de la carretera, a pocos metros de un módulo de la Policía Municipal. La Fiscalía General del Estado confirmó el crimen y ya inició una investigación para dar con los responsables.

Guillén retomó su cargo como subsecretario en febrero de este año, tras participar como candidato de Morena a la diputación local por el distrito 24. Previamente, fue alcalde de Tixtla entre 2015 y 2018.

Trayectoria y vínculos políticos

Nabor Guillén fue nombrado desde el inicio del gobierno de Evelyn Salgado Pineda. En 2024 solicitó licencia para competir en las elecciones, aunque no resultó electo.

En mayo del mismo año, apareció en un video junto a Celso Ortega Jiménez, presunto líder del grupo criminal Los Ardillos. A pesar de la controversia, no fue investigado formalmente y volvió al gabinete estatal meses después.

Ataque con ponchallantas en Culiacán

En Sinaloa, el secretario Alejandro Bravo Martínez fue blanco de un ataque mientras encabezaba un operativo de vigilancia. Al detectar a personas en actitud sospechosa, inició una persecución que terminó cuando los agresores arrojaron ponchallantas, dañando los neumáticos del vehículo blindado.

No se reportaron heridos ni disparos. Los responsables lograron huir del sitio, resultando únicamente en daños materiales. La camioneta fue remolcada del lugar, y la Fiscalía estatal abrió una carpeta de investigación.

Acciones de seguridad y contexto regional

Las autoridades de ambos estados confirmaron que los operativos de vigilancia continuarán como parte de su estrategia para reducir los índices delictivos. En Culiacán, estos recorridos se realizan en colonias con alta incidencia delictiva, mientras que en Guerrero el asesinato de Nabor Guillén se suma a una serie de ataques contra figuras públicas.

Durante la actual administración estatal en Guerrero, han sido asesinados cuatro alcaldes en funciones, un presidente municipal electo y siete exalcaldes, lo que refleja una situación crítica de violencia política.