El cantante mexicano Alejandro Fernández encendió las alarmas entre sus seguidores tras anunciar la cancelación de dos conciertos en Estados Unidos debido a un problema de salud. El intérprete de 54 años fue diagnosticado con salmonelosis, motivo por el cual debió suspender sus presentaciones en Dallas y El Paso, Texas.

Según explicó el propio artista, los médicos le recomendaron reposo absoluto durante al menos cuatro días, lo que le impidió cumplir con los compromisos programados. La decisión se tomó pocas horas antes de que iniciaran los espectáculos, luego de confirmarse que la infección bacteriana era la causa de su malestar.

Reprogramación de los conciertos

Los conciertos cancelados, que debían llevarse a cabo en el Dickies Arena de Dallas y en el Don Haskins Center de El Paso, fueron reprogramados para los días 18 y 19 de octubre, respectivamente. Los boletos adquiridos continuarán siendo válidos para las nuevas fechas, según informó el propio Fernández.

Pese a este contratiempo, el “Potrillo” confirmó que sus presentaciones en Phoenix y Las Vegas se realizarán sin cambios, conforme al calendario previsto.

Mensaje a sus seguidores

A través de un mensaje en su cuenta de Instagram, Alejandro Fernández agradeció las muestras de apoyo y comprensión recibidas durante este periodo de recuperación. Asimismo, reiteró su compromiso con el resto de la gira, dejando claro que regresará a los escenarios una vez se encuentre totalmente restablecido.

¿Qué es la salmonelosis?

La salmonelosis es una de las principales causas de intoxicación alimentaria en el mundo. Está provocada por bacterias del género Salmonella y afecta a millones de personas cada año. Su transmisión está vinculada principalmente al consumo de carnes mal cocidas, huevos crudos, lácteos sin pasteurizar o frutas y verduras mal lavadas.

El contagio también puede producirse por contacto con animales portadores o superficies contaminadas, de ahí la importancia de mantener una adecuada higiene en la preparación y conservación de los alimentos.

Los síntomas suelen aparecer entre 6 y 72 horas después de la exposición e incluyen diarrea, fiebre, cólicos abdominales, náuseas y vómitos. Generalmente, la enfermedad dura entre 4 y 7 días. No obstante, en los casos más graves puede ser necesario tratamiento hospitalario y la administración de antibióticos.