El Congreso de Perú someterá a votación una moción para declarar persona non grata a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, debido a sus manifestaciones de apoyo al expresidente peruano Pedro Castillo, actualmente preso y procesado por el intento de golpe de Estado de diciembre de 2022.
La iniciativa fue aprobada en primera instancia por la Comisión de Relaciones Exteriores del Parlamento, con doce votos a favor y seis en contra. El pleno será ahora el encargado de ratificar o archivar la propuesta.
Impulsores de la medida
La moción fue presentada por el congresista fujimorista Ernesto Bustamante, presidente de la comisión parlamentaria de Relaciones Exteriores, junto con la legisladora Patricia Juárez y la ex presidenta del Congreso, María del Carmen Alva.
Los proponentes acusan a Sheinbaum de haber mostrado una actitud hostil hacia Perú desde que asumió la presidencia en octubre de 2024, al desconocer la sucesión constitucional tras la destitución de Castillo y al llamarlo “legítimo presidente del Perú”.
Argumentos de los legisladores
Bustamante sostuvo que las recientes declaraciones de Sheinbaum, en las que pidió la liberación de Castillo tras reunirse con su defensa internacional, constituyen un agravio a la institucionalidad peruana.
“La moción es un castigo a la señora Claudia Sheinbaum por sus expresiones altisonantes y ofensivas contra el Perú y contra la constitucionalidad de nuestras instituciones”, señaló.
Por su parte, María del Carmen Alva recalcó que la medida no va dirigida al pueblo mexicano, sino a la defensa de la soberanía nacional. “El Perú exige respeto a su democracia y a sus instituciones. No podemos permitir que se minimice un intento de golpe de Estado”, afirmó.
En contraste, el congresista Álex Flores, de tendencia izquierdista, pidió interpretar las expresiones de Sheinbaum como opiniones personales y no como actos de injerencia política.
Pedro Castillo enfrenta un proceso judicial por rebelión tras anunciar la disolución del Congreso el 7 de diciembre de 2022. Su intento de cerrar el Parlamento y gobernar por decreto derivó en su destitución inmediata y detención, cuando aparentemente buscaba refugio en la Embajada de México en Lima. La Fiscalía peruana solicita para él una pena de 34 años de prisión.
Las tensiones entre México y Perú se agudizaron desde que Dina Boluarte asumió la presidencia tras la destitución de Castillo, con el respaldo de sectores conservadores del Congreso. Ambos países rompieron relaciones diplomáticas, y el Parlamento peruano ya ha declarado persona non grata a otros líderes de izquierda que apoyaron a Castillo, como Evo Morales y Gustavo Petro
















