Francia registró bloqueos en sus principales carreteras y avenidas. Las protestas fueron convocadas por el grupo “Bloqueemos todo” contra los recortes del Gobierno.
Las ciudades más afectadas incluyen París, Lyon, Marsella y Rennes, donde se produjeron algunos enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden.
Detenciones y control policial en París
En la capital francesa, al menos 75 personas fueron detenidas antes de las 8:00 horas en París y su área metropolitana. La Prefectura de Policía, siguiendo las directrices del ministro del Interior Bruno Retailleau, actuó para impedir los bloqueos estratégicos.
Los agentes intervinieron en dos puntos clave del periférico: la Puerta de Bagnolet y la Puerta de la Chapelle, evitando el colapso total del tránsito.
Uso de gases lacrimógenos y barricadas
En Rennes, la policía recurrió a gases lacrimógenos para dispersar a varios cientos de manifestantes. En Marsella, cientos de personas levantaron barricadas para interrumpir la circulación de vehículos y tranvías.
Los medios reportan también cortes en autopistas y bloqueos en infraestructuras estratégicas en otras regiones, incluyendo Lyon.
Alcance nacional de las protestas
La CGT (Confederación General del Trabajo) contabilizó 700 acciones en empresas y áreas críticas del país. Las protestas se extendieron a sindicatos y partidos de izquierda radical que rechazan los planes de ajuste de François Bayrou.
Estas manifestaciones se producen tras la caída de Bayrou el lunes 8 de septiembre en una moción de confianza y horas después del nombramiento de Sébastien Lecornu como nuevo primer ministro.
Movilización de fuerzas de seguridad
El ministro Retailleau ha desplegado 80.000 policías y gendarmes para enfrentar las protestas. El objetivo es mantener el orden en plena crisis política y minimizar daños en infraestructuras estratégicas.
















