La Federación Inglesa de Fútbol (FA) acusó al Chelsea de 74 cargos por presuntas irregularidades en fichajes, agentes e inversiones de terceros.

Las investigaciones abarcan el periodo de 2009 a 2022, cuando Roman Abramovich era dueño del club. Según la FA, la mayoría de las infracciones ocurrieron entre las temporadas 2010/11 y 2015/16.

El club tiene plazo hasta el 19 de septiembre de 2025 para presentar su defensa.

Chelsea: posibles sanciones deportivas y económicas

Los cargos se basan en supuestas violaciones de los Reglamentos J1 y C2 de Agentes de Fútbol, además de normas sobre intermediarios e inversión de terceros.

Las sanciones podrían incluir multas económicas y restricciones deportivas.

Transparencia bajo la nueva propiedad

Desde mayo de 2022, el Chelsea pertenece a un consorcio liderado por Todd Boehly y Clearlake Capital. La nueva directiva afirmó que autoinformó estas irregularidades tras una auditoría interna previa a la compra.

El club aseguró que ha colaborado de forma transparente con la FA y que busca cerrar el caso lo antes posible.

Antecedentes de sanciones en la UEFA

En julio de 2023, la UEFA multó al Chelsea con 10 millones de euros por información financiera incompleta. La sanción estuvo relacionada con fichajes y contratos de la era Abramovich.

Una investigación del diario The Guardian reveló pagos ocultos en paraísos fiscales. Estos habrían financiado fichajes como Samuel Eto’o y Willian, además de renovaciones de Eden Hazard y Antonio Conte.

Pagos bajo sospecha

Los documentos filtrados, conocidos como Operación Chipre, apuntan a transferencias millonarias gestionadas por compañías en las Islas Vírgenes.

Ejemplos incluyen:

  • Un pago de 7 millones de euros en 2013 a una firma en Dubái vinculado al traspaso de Eden Hazard.
  • Una operación en 2017 desde Conibair Holdings, ligada a la renovación de contrato de Conte.
  • Pagos entre 2005 y 2017 por 7 millones de euros a asesores de Abramovich implicados en fichajes clave.

Un futuro incierto

Con 74 cargos en su contra y la sombra de investigaciones pasadas, el Chelsea enfrenta un futuro incierto. La FA podría dictar sanciones que afectarían la economía y la competitividad del club en la Premier League.