El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que concederá de manera póstuma la Medalla Presidencial de la Libertad a Charlie Kirk, activista ultraconservador y uno de sus aliados más cercanos, asesinado el miércoles durante un debate en la Universidad de Utah Valley, en Orem.

Trump expresó que la pérdida de Kirk representa para él un asunto personal, al considerarlo “un miembro más de la familia”. Además, subrayó su relevancia política, pues Kirk desempeñó un papel clave en la movilización juvenil que fortaleció al movimiento Make America Great Again (MAGA) y en su retorno a la Casa Blanca en noviembre pasado.

El mandatario hizo el anuncio este jueves durante la ceremonia por el 24º aniversario de los atentados del 11 de septiembre en el Pentágono, acompañado de su esposa, Melania Trump. “Lo extrañamos muchísimo. La voz de Charlie y la valentía que inspiró en innumerables personas, especialmente jóvenes, perdurarán”, afirmó. Añadió que la fecha de la ceremonia se dará a conocer más adelante y aseguró que contará con “una multitud muy numerosa”.

Por su parte, el vicepresidente J. D. Vance y su esposa, Usha Vance, cancelaron su participación en los actos conmemorativos en Nueva York para reunirse con la familia del activista. Más tarde, la oficina del vicepresidente informó que viajará en su avión oficial con el féretro de Kirk para trasladar sus restos de Utah a Scottsdale, Arizona, donde residía junto a su esposa y sus dos hijos.

La Medalla Presidencial de la Libertad, instituida en 1963, ha sido otorgada a figuras de gran relevancia en la vida pública estadounidense e internacional. Entre los galardonados se encuentran ocho expresidentes, así como Hillary Clinton, Denzel Washington y el papa Francisco. Trump adelantó que también planea entregarla próximamente a Rudy Giuliani, exalcalde de Nueva York y aliado político.

El miércoles, tras confirmarse el asesinato de Kirk, Trump difundió un mensaje de más de cuatro minutos desde el Despacho Oval, en el que calificó el hecho como “uno de los momentos más oscuros de la historia de Estados Unidos”. En su declaración responsabilizó a la “izquierda radical” de generar el clima de confrontación que, a su juicio, desembocó en la muerte del activista.

El presidente recordó otros episodios violentos en los que las víctimas fueron conservadoras, como el ataque de 2017 contra congresistas republicanos, en el que resultó herido el actual speaker Steve Scalise. Sostuvo que “la violencia y el asesinato son la trágica consecuencia de demonizar a quienes piensan distinto, año tras año, de la manera más odiosa posible”.

El FBI continúa la búsqueda del responsable, de quien se difundieron fotografías para facilitar su localización. Las autoridades informaron que el arma utilizada fue un rifle de caza de gran capacidad, hallado poco después del ataque.