La fiscalía de Estados Unidos no buscará la pena de muerte para Miguel Ángel y Omar Treviño Morales, el “Z-40” y el “Z-42”, respectivamente, quienes son identificados como exlíderes de Los Zetas.
El documento, que fue enviado a la juez titular del caso, Trevor McFadden, destacó que la medida fue autorizada previamente. Por ello, ahora es solicitada “respetuosamente” ante la instancia judicial, donde se lleva el caso de ambos hermanos después de enviarlos a la Unión Americana en marzo de 2025.
Es importante destacar que el 27 de febrero pasado el gobierno de México entregó 29 capos a Estados Unidos; en esa ocasión, entre los líderes criminales se encontraban Rafael Caro Quintero, fundador del Cártel de Guadalajara; Vicente Carillo Fuentes, alias “El Viceroy”, líder del Cártel de Juárez; Miguel Ángel Treviño Morales, alias «Z-40», y su hermano Oscar Omar, alias «Z-42», exlíderes de Los Zetas y fundadores del Cártel del Noreste, entre otros.
Tras ello, el 12 de junio se celebró en la Corte del Distrito de Columbia la primera audiencia formal contra los exlíderes de Los Zetas. En la sesión, las autoridades norteamericanas revelaron que tienen en posesión casi cinco millones de archivos como evidencia de una amplia red criminal activa durante al menos una década.
Narcotráfico y violencia, entre los cargos contra exlíderes de Los Zetas
Asimismo, se dio a conocer que el “Z-40” y el “Z-42” enfrentan cargos federales relacionados con el narcotráfico, crimen organizado trasnacional, tráfico de drogas y violencia extrema.
También, quedó señalado que, incluso desde la prisión en México, coordinaron operaciones delictivas.
De igual forma les imputaron liderar una estructura responsable de asesinatos y masacres en México; entre estas, la masacre de Allende, Coahuila, a mediados de marzo de 2011.
Hasta el momento, no hay reportes de que los Treviño Morales tengan interés de acordar un convenio de culpabilidad o reducción de pena.
La próxima audiencia se agenda para el 14 de octubre de 2025. En ella, se definirá si se procederá con la solicitud de pena de muerte. Ese es uno de los posibles desenlaces que contempla la justicia estadounidense para ambas figuras de Los Zetas.
















