El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, declaró el estado de excepción en diez de las 24 provincias del país en medio de las protestas indígenas contra su gobierno.

Así lo informó este domingo la sede presidencial, a más de dos semanas del inicio de las movilizaciones convocadas por la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (CONAIE). Esto, en rechazo a la eliminación del subsidio al diésel, cuyo precio aumentó de 1.80 a 2.80 dólares por galón.

Las protestas dejaron un manifestante fallecido, así como una veintena de agentes retenidos temporalmente. También, unos 150 heridos entre civiles, militares y policías.

Entre las provincias en emergencia estuvieron Pichincha (cuya capital es Quito); aspi como tres amazónicas “por la causal de grave conmoción interna”, señaló la presidencia a través de X.

Ecuador estará dos meses en estado de excepción

La medida estará en vigor 60 días y establece que la fuerza pública se movilice para “mantener orden, prevenir acontecimientos de violencia, (…) el derecho a la libre circulación y el desarrollo de actividades económicas”.

Es importante destacar que el principal foco de choque entre manifestantes y la fuerza pública está en Imbabura, una provincia andina dedicada a la ganadería y floricultura. Debido al alza del diésel, el sector de flores estimó pérdidas de un millón de dólares al día.

Al respecto, la CONAIE acusó que el alza representa un golpe a la economía de los campesinos; por otra parte, exigió la baja del IVA del 15 al 12 por ciento. De igual forma, pidió asignaciones de mayor presupuesto para la educación y la salud pública.

En contraste, Noboa afirma que habrá penas de hasta 30 años para los protestantes; pues en su interior se gestarían “actos terroristas”. De igual forma, afirma que entre los infiltrados hay miembros de la banda venezolana Tren de Aragua.