Durante su comparecencia ante comisiones de la Cámara de Diputados, la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), Alicia Bárcena, informó que las obras del Tren Maya continúan en proceso de regularización, ya que aún faltan diversos permisos ambientales. El proyecto enfrenta presión para cumplir con el 95% de las acciones impuestas para mitigar el daño ecológico, especialmente en el Tramo 5.
Cada semana, un grupo interinstitucional conformado por SEMARNAT, Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y representantes del Tren Maya revisa los avances en permisos y acciones pendientes. Entre los temas más urgentes se encuentra la afectación a cenotes y cavernas provocada por el uso de concreto en la construcción.
Evaluación y seguimiento ambiental
Bárcena explicó que se han evaluado todos los permisos existentes y faltantes, con el objetivo de regularizar la obra. Esto implica establecer condicionantes ambientales, es decir, medidas obligatorias para prevenir o reparar daños al entorno natural.
La funcionaria señaló que el 45% de las obras requieren regularización por cambio de uso de suelo. Además, se trabaja para que se cumpla con el 95% de las condicionantes ambientales, como la reforestación de áreas afectadas por la deforestación.
Impacto en cenotes y cavernas
En el Tramo 5 del Tren Maya, se identificó afectación directa a ocho cenotes y cavernas. Bárcena confirmó que se han iniciado trabajos de limpieza y retiro de concreto en estas zonas, como parte de las acciones correctivas.
La SEMARNAT mantiene vigilancia constante sobre estas labores, con reuniones semanales para revisar avances y coordinar esfuerzos con otras dependencias.






















