El presidente de Colombia, Gustavo Petro, acusó que una embarcación de su país que transportaba connacionales fue atacada el pasado fin de semana por Estados Unidos en el mar Caribe, lo cual fue desmentido por la Casa Blanca, que calificó la afirmación de “infundadas”.

En su cuenta de X, el mandatario latino refirió que hay indicios de que la última lancha bombardeada por EE. UU. era colombiana. “Espero que aparezcan sus familias y denuncien”, sentenció. Sin embargo, no dio más detalles de los hechos ni pruebas.

Ante ello, la Casa Blanca desestimó este jueves la acusación y la tachó de “reprochable”. Por ello, pidió a Petro que se retracte públicamente “para que podamos volver a un diálogo productivo con miras a construir un futuro sólido y próspero”.

De igual forma, aseguró que Colombia es un “socio estratégico fundamental”, por lo que abogó por la cooperación en temas de seguridad y estabilidad regional.

Es importante señalar que el Ejército de Estados Unidos ha efectuado en las últimas semanas al menos cuatro ataques a embarcaciones que, presuntamente, transportan drogas.

Además, mantiene un despliegue militar en el sur del Caribe, que incluye siete buques de guerra, un submarino de propulsión nuclear y cazas furtivos F-35.

Por dichas acciones, el régimen de Venezuela, a cargo de Nicolás Maduro, se pronunció en contra. Incluso, mandó a miembros de su ejército a dos estados del Caribe, donde comenzó un operativo en caso de que Estados Unidos decida atacar.