El Congreso de Perú destituyó la noche del jueves 9 de octubre de 2025 a la presidenta Dina Boluarte, tras aprobar por amplia mayoría cuatro mociones de vacancia que la señalaron por “incapacidad moral permanente” para enfrentar la creciente inseguridad y el avance del crimen organizado. La decisión fue respaldada por 122 votos de un total de 130, muy por encima de los 87 necesarios.
El presidente del Congreso, José Jerí, de 38 años, asumió como jefe de Estado interino, conforme a lo establecido en la Constitución, que prevé esta sucesión en ausencia de vicepresidentes. Jerí ocupará el cargo hasta las elecciones generales convocadas para abril de 2026.
Boluarte llegó al poder en diciembre de 2022 tras la destitución de Pedro Castillo, de quien fue vicepresidenta. Sin partido propio ni bancada en el Congreso, se sostuvo en el cargo gracias al respaldo de agrupaciones conservadoras como Fuerza Popular. Sin embargo, su gestión se vio marcada por protestas sociales, investigaciones judiciales y una aprobación ciudadana que cayó al 3 %.
La situación se agravó tras el ataque armado contra la agrupación de cumbia Agua Marina durante un concierto en Lima, que dejó cinco heridos. El hecho generó indignación nacional y fue considerado la gota que rebasó el vaso frente a la percepción de inacción del Ejecutivo ante la ola de criminalidad.
Durante su mandato, la Fiscalía abrió varias investigaciones contra Boluarte por presunta represión violenta de manifestaciones, enriquecimiento ilícito en el caso conocido como Rolexgate, y supuestos vínculos con la fuga del dirigente Vladimir Cerrón. También fue señalada por no informar al Congreso sobre cirugías estéticas realizadas en secreto y por reuniones con la entonces fiscal general Patricia Benavides, investigada por corrupción.
Aunque el Tribunal Constitucional había suspendido temporalmente las pesquisas hasta el fin de su mandato, la presión política y social terminó por acelerar su salida.
Tras la votación, Boluarte no acudió al hemiciclo para ejercer su defensa. En su ausencia, el Congreso procedió con la destitución y Jerí fue investido como presidente interino. El legislador izquierdista José Quito intentó frenar la sucesión con una moción de censura a la mesa directiva, pero no prosperó.
Jerí, quien asumió la presidencia del Congreso en agosto pasado, llegó al Parlamento en 2021 como congresista suplente en lugar del expresidente Martín Vizcarra, inhabilitado en ese momento.
La destitución de Dina Boluarte la suma a la lista de mandatarios peruanos removidos en los últimos años, reflejando la inestabilidad política del país. Con José Jerí al frente del Ejecutivo, el reto inmediato será contener la crisis de seguridad y garantizar la transición hacia las elecciones de 2026.























