El próximo 21 de octubre, el expresidente de Francia, Nicolas Sarkozy, ingresará a la cárcel de La Santé, en París, para cumplir la condena de cinco años de prisión por el financiamiento ilegal de su campaña presidencial de 2007.
Sarkozy será el primer exjefe de Estado francés en ser encarcelado desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Fue el 25 de septiembre pasado cuando un tribunal condenó al exmandatario por asociación ilícita. Aunque Sarkozy aseguró su inocencia y apeló la resolución, la justicia determinó ejecutar la orden por la “excepcional gravedad de los hechos”. Por su parte, el juicio de apelación será a finales del año, en una fecha por determinar.
Es importante señalar que, debido a que ya tiene 70 años, podrá presentar una solicitud de libertad condicional que deberá resolverse en dos meses como máximo.
Pese a su próximo ingreso a prisión, Sarkozy realizó una fiesta de “despedida” en un pabellón del Bosque de Boulogne, en París, con un centenar de asistentes, entre los que estaba el actual secretario general del Elíseo, Emmanuel Moulin, y la ministra de Cultura, Rachida Dati, informó el diario Le Figaro.
Se espera que el expresidente ocupe una celda en régimen de aislamiento o en la llamada “ala VIP” del complejo penitenciario.
Dicho pabellón está reservado para reclusos considerados no aptos para integrarse a la población general de la prisión, generalmente por temor a su propia seguridad.
Cabe mencionar que, en el último siglo y medio, los muros de La Santé han privado a muchos franceses famosos de su libertad.
Uno de los terroristas más buscados del mundo, Ilich Ramírez Sánchez, alias “Carlos el Chacal”, pasó un tiempo en La Santé; al igual que Jacques Mesrine, un conocido asesino y ladrón de bancos de la década de 1970.
















