La Policía Montada de Canadá informó que al menos siete cárteles de la droga provenientes de México, El Salvador y Venezuela operan en territorio canadiense. Según las autoridades, estas organizaciones utilizan al país como punto de tránsito para el narcotráfico, lo que ha incrementado su impacto en delitos locales.
El anuncio fue realizado por Mathieu Bertrand, alto oficial encargado del crimen organizado, en entrevista con la cadena CTV. El funcionario explicó que los grupos criminales están “muy involucrados en los delitos que impactan a Canadá” y que su presencia representa un desafío creciente para la seguridad nacional.
Las organizaciones señaladas son: Mara Salvatrucha (MS-13), Cártel del Golfo, Cártel de Sinaloa, Familia Michoacana, Cárteles Unidos, Tren de Aragua y Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).
En febrero de 2025, el Gobierno canadiense incluyó a estos grupos en su lista de organizaciones terroristas, siguiendo una medida similar adoptada previamente por Estados Unidos.
El entonces ministro de Seguridad Pública, David McGuinty, explicó que los cárteles internacionales desempeñan un papel clave en la producción y distribución de fentanilo en Canadá, por lo que era necesario dotar a las fuerzas de seguridad de todas las herramientas legales disponibles para combatirlos.
De acuerdo con CTV, los cárteles utilizan Canadá como plataforma para enviar metanfetaminas a Nueva Zelanda y Australia. La diferencia de precios es significativa: mientras un kilo cuesta alrededor de 500 dólares en Estados Unidos, en Nueva Zelanda puede alcanzar los 300,000 dólares.
En los últimos dos años, la Policía Montada ha desmantelado 11 laboratorios de metanfetaminas en distintas provincias, como parte de los esfuerzos para frenar la expansión de estas organizaciones criminales en el país.























