El Ministerio de Sanidad de la Franja de Gaza informó la recepción de 30 cuerpos de palestinos entregados por Israel, lo que eleva a 120 el total de cadáveres devueltos en el marco del acuerdo de alto el fuego. La dependencia denunció que varios de los cuerpos presentaban signos de abuso, como palizas, esposas y vendajes.

El pacto establece que Israel debe devolver 360 cadáveres de palestinos a cambio de los cuerpos de 28 rehenes israelíes fallecidos en poder de milicias palestinas. Hasta ahora, Hamás ha entregado nueve cuerpos, aunque Israel sostiene que uno de ellos no correspondía a un cautivo.

El ministro de Defensa, Israel Katz, advirtió que el país reanudará los ataques en Gaza si Hamás no cumple con la entrega de todos los restos de rehenes, calificando la entrega parcial como una violación del acuerdo. La oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu confirmó la recepción de los dos últimos cadáveres trasladados por la Cruz Roja y reiteró que se mantendrá la presión para que se cumpla lo pactado.

El brazo armado del movimiento islamista, las Brigadas Ezedin al Qasam, aseguró que ya transfirió todos los cuerpos que pudo localizar y que necesitará equipo especializado para recuperar más restos entre las ruinas de Gaza.

Las declaraciones de Hamás sobre la imposibilidad de recuperar más cuerpos generaron descontento entre los familiares de los cautivos fallecidos, quienes exigieron al Gobierno israelí suspender el alto el fuego hasta que se devuelvan los 19 cuerpos restantes.

De acuerdo con el medio digital Axios, la inteligencia israelí comunicó a Estados Unidos que Hamás sí tendría acceso para localizar más cadáveres. En respuesta, la Administración de Donald Trump aseguró que trabaja con mediadores internacionales para ofrecer apoyo logístico y de inteligencia que facilite la recuperación de los cuerpos aún desaparecidos.

Por su parte, funcionarios estadounidenses señalaron que no consideran que Hamás haya incumplido el acuerdo de alto el fuego, pese a la demora en la entrega de los restos, y subrayaron que continuarán observando de cerca el desarrollo de los compromisos asumidos.

Mientras las familias de los rehenes exigen resultados y Hamás alega limitaciones técnicas, la comunidad internacional sigue atenta a los próximos pasos que definirán la continuidad de la tregua.