El Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) confirmó que investiga al movimiento antifascista conocido como Antifa bajo los mismos parámetros que aplica a organizaciones como Al Qaeda y el autodenominado Estado Islámico (EI). Así lo aseguró el director de la agencia, Kash Patel, en una entrevista con Fox Business, donde explicó que cuentan con autoridad para perseguir a sus integrantes por actos violentos.
La declaración se dio tras la acusación por terrorismo presentada contra dos individuos señalados de atacar un centro de detención para migrantes en Texas en julio pasado. Se trata de la primera imputación de este tipo desde que el presidente Donald Trump firmó en septiembre un decreto para declarar a Antifa como organización terrorista.
La Fiscalía identificó a Cameron Arnold y Zachary Evetts como los responsables del ataque al centro de detención de Praireland, a las afueras de Dallas. Ambos enfrentan cargos por “apoyo material a terroristas” e intento de asesinato, con penas que podrían ir de 10 años de cárcel a cadena perpetua.
Según la acusación, los implicados pintaron graffitis y lanzaron material pirotécnico contra las instalaciones. Durante la respuesta de las fuerzas de seguridad, se produjo un intercambio de disparos en el que un agente resultó herido en el cuello.
La decisión de Trump de declarar a Antifa como organización terrorista ha generado dudas sobre su aplicación, ya que se trata de un movimiento ideológico sin estructura formal ni liderazgo definido. Expertos señalan que este aspecto podría complicar la implementación del decreto en los tribunales.
En paralelo, para este sábado se han convocado protestas pacíficas en varias ciudades de Estados Unidos bajo el lema “No Kings” (No a los Reyes). Algunos políticos republicanos han vinculado estas manifestaciones con Antifa y sugieren que deberían ser investigadas como posibles actos terroristas.
















