El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, lanzó una advertencia directa a Hamas desde el nuevo Centro de Coordinación Civil Militar en el sur de Israel, cerca de la Franja de Gaza. La declaración se dio en el marco del acuerdo de alto el fuego impulsado por la administración estadounidense, del cual solo se ha aplicado la primera fase.

Vance llegó a Tel Aviv para reforzar el compromiso bilateral con Israel, en su mensaje, subrayó que si Hamas no cumple con los términos del acuerdo, “empezarán a pasar cosas muy malas”. El plan, compuesto por 20 puntos, exige el desarme del grupo palestino y cuenta con el respaldo de aliados árabes del Golfo.

Aunque Hamas ha mostrado disposición inicial para entregar armas ofensivas, ha condicionado el desarme total a la retirada de tropas israelíes. Algunos líderes en el exilio han planteado la creación de un Estado palestino con un Ejército propio y un gobierno tecnócrata sin influencia extranjera.

Vance reconoció que el proceso de desarme será gradual y requerirá un aparato de seguridad y asistencia humanitaria, en coordinación con mediadores internacionales. La administración estadounidense mantiene firme su postura: si no hay cooperación, habrá consecuencias severas.

Respecto a los 15 cadáveres de rehenes que permanecen en Gaza, Vance indicó que su recuperación será lenta debido a que muchos están bajo escombros. “Nadie sabe siquiera dónde están algunos de ellos”, afirmó, y pidió paciencia mientras se avanza en las labores de búsqueda.

Hamas anunció que entregará dos cuerpos al Comité de la Cruz Roja a las 21:00 h local (18:00 GMT), como parte del acuerdo. De confirmarse que pertenecen a los rehenes, quedarían 13 aún en el enclave.