Desde primeras horas de este lunes, conductores de pipas, transportistas y operadores de purificadoras bloquearon simultáneamente la autopista México-Puebla y otras importantes vialidades de la Ciudad de México y el Estado de México, en protesta por el cierre de pozos de agua clausurados por la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA).

El punto de conflicto más crítico se registró en el kilómetro 17 de la autopista México-Puebla, en los límites de la alcaldía Iztapalapa y el municipio de Los Reyes La Paz, donde decenas de pipas fueron estacionadas y atravesadas en ambos sentidos de la circulación, colapsando por completo esta crucial vía de conexión.

Además de la autopista México-Puebla, se reportaron cierres y severas afectaciones en:

  • Autopista México-Texcoco

  • Autopista México-Pachuca

  • Avenida Central

  • Calzada Ermita Iztapalapa

  • Insurgentes Norte

  • Vía Morelos

  • Avenida 608

Estos bloqueos han generado tráfico detenido y desvíos masivos en zonas clave como Iztapalapa, Gustavo A. Madero y Los Reyes, afectando a miles de automovilistas y usuarios del transporte público.

La movilización es una respuesta a los operativos emprendidos por la Conagua en coordinación con la Fiscalía General de la República (FGR) contra tomas clandestinas y el “huachicoleo” de agua. Los manifestantes exigen la reapertura de los pozos clausurados, argumentando que estas medidas les han impedido trabajar durante cuatro días, afectando gravemente su fuente de ingresos.

Algunos de los protestantes aseguran que los cierres impactan no solo a operadores irregulares, sino también a formales, por lo que demandan una regulación más clara y apoyo al sector legalizado.

Ante el caos vial, la Secretaría de Movilidad (SEMOVI) y la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la CDMX recomendaron a la población evitar la circulación por Ignacio Zaragoza y Ermita Iztapalapa, sugiriendo como rutas alternas Montevideo, Eduardo Molina o la carretera hacia Chimalhuacán.

Se prevé que las afectaciones continúen a lo largo del día si no se llega a un acuerdo entre los manifestantes y las autoridades correspondientes.