Donna Jean Godchaux, corista y vocalista de la legendaria banda Grateful Dead entre 1971 y 1979, falleció el pasado domingo 2 de noviembre a los 78 años. Su deceso ocurrió en el hospicio Alive de Nashville, Tennessee, tras una prolongada lucha contra el cáncer, según confirmó un comunicado oficial que describió a Godchaux como “un alma dulce y de una belleza cálida”.

La artista formó parte de siete álbumes de la banda, desde “Europe ’72” hasta “Shakedown Street”, contribuyendo con armonías de influencia góspel y temas como “Sunrise”. Su voz también acompañó a figuras como Elvis Presley y Percy Sledge antes de unirse al grupo.

Godchaux ingresó a Grateful Dead junto a su esposo, el teclista Keith Godchaux, con quien compartió escenario durante ocho años. Su participación incluyó reconocidos solos en vivo, como “You Ain’t Woman Enough” (de Loretta Lynn) y “Tomorrow is Forever” (de Dolly Parton).

Su estilo vocal añadió una dimensión cálida y soul a la etapa más prolífica de la banda. Este periodo quedó plasmado en álbumes clave como “Terrapin Station”, donde su interpretación de “Sunrise” destacó por su emotividad y claridad.

Nacida como Donna Jean Thatcher en Alabama, la artista inició su carrera como cantante de sesión en los famosos estudios Muscle Shoals. Allí colaboró en éxitos como “Suspicious Minds” de Elvis Presley y “When a Man Loves a Woman” de Percy Sledge, antes de mudarse a California en 1970.

Tras la muerte de su esposo en un accidente automovilístico en 1980, Godchaux se alejó temporalmente de la música. Más tarde retomó su carrera con proyectos como Heart of Gold Band, manteniendo siempre su esencia soul y rockera.

Donna Jean Godchaux deja un vacío en la historia del rock, no solo como la voz femenina de Grateful Dead, sino como una artista que trascendió géneros. Su trayectoria, desde los estudios de Muscle Shoals hasta los escenarios más icónicos, refleja una vida dedicada a la música con autenticidad y pasión. Un legado que, como sus coros, seguirá resonando.