El gobierno de Estados Unidos está considerando la obesidad, tener hijos con necesidades especiales, enfermedades cardíacas y cáncer, como razones para rechazar las visas a extranjeros.

Así lo dio a conocer The Washington Post este jueves, tras obtener una copia de los cambios informados a los consulados y embajadas estadounidenses en todo el mundo, enviados a en un cable del 6 de noviembre.

Según el documento, las autoridades migratorias deben tener en cuenta “la salud del solicitante”. Por ello, se considerarán enfermedades cardiovasculares, respiratorias, cáncer, diabetes, enfermedades metabólicas, neurológicas y trastornos mentales. De igual forma, se debe tomar en cuenta la obesidad, pues puede causar apnea del sueño, hipertensión arterial y depresión.

Por su parte, Anna Kelly, vocera de la Casa Blanca, declaró que “durante cien años, la política del Departamento de Estado ha incluido la facultad de denegar visas a solicitantes que representan una carga financiera para los contribuyentes”. Pero ahora, finalmente está “aplicando esta política en su totalidad y priorizando a los estadounidenses”.

En tanto, la carga pública niega visas y tarjetas de residencia a migrantes que, se prevé, serán “grandes” usuarios de programas de asistencia social.

Cabe mencionar que la nueva directiva es el ejemplo más reciente de la postura dura de la administración de Trump contra la migración.