La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) informó que la esperanza de vida en México es de 75.5 años en promedio, casi seis años menos que la media de los países miembros. El reporte sobre sistemas sanitarios también señala que solo el 78% de la población cuenta con cobertura básica de salud, lo que refleja desigualdad en el acceso a servicios.

El documento detalla que la mortalidad prevenible en México alcanza 243 por cada 100 mil habitantes, frente a 145 del promedio de la OCDE. En cuanto a la mortalidad tratable, la cifra es de 175 por cada 100 mil, más del doble que el promedio de 77 en los países miembros.

El informe reconoce avances en algunos indicadores: el consumo de tabaco en México es de 8.5%, menor al promedio de 14.8% en la OCDE. También el consumo de alcohol es más bajo, con 6.2 litros per cápita frente a 8.5 litros. Además, 28% de los adultos no realiza suficiente actividad física, cifra ligeramente inferior al promedio internacional de 30%.

En acceso y calidad, México supera el promedio de la OCDE solo en uno de diez indicadores. La vacunación infantil alcanza 78%, frente al 93% de la media. En prevención, solo 20% de las mujeres se sometió a exámenes de cáncer de mama, muy por debajo del 55% registrado en otros países miembros.

La inversión en salud en México representa 5.9% del PIB, mientras que el promedio de la OCDE es de 9.3%. El gasto per cápita es de 1,588 dólares, muy inferior a los 5,967 dólares de la media. Asimismo, el país cuenta con 2.7 doctores y 3 enfermeras por cada mil habitantes, frente a 3.9 y 9.2 respectivamente en la organización. En infraestructura hospitalaria, México dispone de una cama médica por cada mil habitantes, mientras que el promedio es de 4.2.

Se concluye que, aunque México ha reducido factores de riesgo como el tabaquismo y el alcohol, enfrenta una creciente carga de enfermedades crónicas, alta mortalidad evitable y desigualdad en el acceso a servicios básicos.