Japón quedó eliminado del Mundial Sub-17 tras caer 1-0 ante Austria en un partido extremadamente cerrado disputado este viernes en Qatar. Con este resultado, llegó a su fin la historia que unió emocionalmente a México y Japón durante la competencia, luego de semanas de apoyo y muestras de amistad entre ambas aficiones.

El encuentro comenzó con mucha prudencia por parte de ambos equipos, que priorizaron el orden defensivo. La primera mitad transcurrió sin grandes oportunidades y terminó con un empate sin goles que reflejó la solidez de ambas escuadras.

El partido se definió al inicio del segundo tiempo. En un tiro de esquina cobrado en corto, Austria generó una jugada al borde del área que terminó con un disparo de Johannes Moser. El tiro, aparentemente sin demasiada potencia, tomó por sorpresa al guardameta japonés, cuya visión estaba obstaculizada por varios jugadores, y el balón se coló lentamente a las redes.

Japón intentó reaccionar y adelantó líneas, pero la falta de claridad y el paso del tiempo apagaron gradualmente sus opciones. La desesperación se hizo evidente en los últimos minutos, sin lograr inquietar con claridad la portería austríaca.

Con esta derrota, los nipones se despidieron del torneo tras haber alcanzado los cuartos de final, mismo destino que tuvo México en la ronda previa. Así, concluyó una de las historias más emotivas de la justa: la amistad entre ambas selecciones juveniles y sus aficiones, un vínculo que trascendió resultados y que dejó uno de los momentos más humanos del Mundial Sub-17.