Después de 909 días cerrado por remodelación, el Spotify Camp Nou volvió a recibir un partido oficial del FC Barcelona, que se enfrentó al Athletic Club en la jornada 13 de LaLiga EA Sports. La reapertura se convirtió en un evento histórico que dejó atrás polémicas y retrasos en las obras, y que fue celebrado como una fecha “inolvidable”, según el presidente Joan Laporta.
Coincidiendo con el 148 aniversario de Hans Gamper, el estadio abrió parcialmente con 45.401 aficionados, distribuidos en gol sur, lateral y tribuna, lejos aún del aforo final proyectado de 105.000 lugares. Dos de los socios más antiguos, Juan Canela y Jordi Penas, fueron los encargados de realizar el saque de honor, simbolizando el vínculo entre pasado y presente.
La jornada estuvo marcada por un ambiente festivo. La música protagonizó la previa y el descanso con las presentaciones de Mon DJ, Figa Flawas y The Tyets. El Cor Jove del Orfeó Català interpretó el himno del Barça acompañado de un espectáculo pirotécnico. Los jugadores azulgranas saltaron al campo con la frase “Tornem a casa” en el pecho.
El renovado estadio presentó nuevos accesos, zonas de seguridad, espacios para personas con movilidad reducida y sistemas tecnológicos actualizados para mejorar la experiencia del aficionado. Aunque no hubo zona específica para la afición visitante, el público mezcló socios y turistas, quienes pagaron entre 199 y 589 euros por un boleto.


























