Al menos 50 estudiantes de la Escuela Católica St. Mary’s, ubicada en el estado de Níger, al norte de Nigeria, lograron escapar de sus captores, según informó la Asociación Cristiana de Nigeria (CAN). Los jóvenes se reunieron con sus familias tras huir de manera individual, mientras que 253 alumnos y 12 profesores continúan retenidos.

El secuestro ocurrió el viernes 21 de noviembre de 2025, cuando un grupo armado irrumpió en el internado católico de la comunidad remota de Papiri y se llevó a 303 estudiantes y 12 docentes. El obispo Bulus Dauwa Yohanna, presidente de CAN en Níger, confirmó la noticia y expresó que mantienen contacto directo con los padres de los menores liberados.

Este hecho se suma a otros ataques recientes en Nigeria. El lunes pasado, 25 niñas fueron raptadas de otro internado escolar, y el martes, 38 feligreses de la Iglesia Apostólica de Cristo en Eruku, estado de Kwara, incluido el pastor, fueron secuestrados por distintos grupos armados.

Ante la creciente inseguridad, el gobierno ordenó el cierre temporal de 41 internados en los estados de Níger, Kebbi, Plateau y Benue, considerados focos de secuestros y asesinatos. La Policía desplegó unidades tácticas y efectivos militares para realizar operativos de búsqueda y rescate en las zonas afectadas.

Los secuestros masivos son atribuidos a bandas criminales conocidas como “bandidos”, que buscan obtener rescates. A esta situación se suma la presencia del grupo yihadista Boko Haram, activo desde 2009, y de su escisión, el Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP), desde 2016.

En 2014, Boko Haram secuestró a 276 niñas en Chibok, un caso que conmocionó al mundo. Aunque muchas lograron escapar, la ONU estima que al menos 91 siguen desaparecidas.