El Tribunal Supremo de Brasil aprobó este lunes mantener al expresidente Jair Bolsonaro en prisión, en la sede de la Policía Federal, a donde lo trasladaron este fin de semana, tras determinar que hay riesgo de fuga luego de que intentó quitarse la tobillera electrónica que porta.

El exmandatario se encontraba bajo arresto domiciliario, a la espera de saber dónde pasaría su condena de 27 años de prisión por su participación en el intento de golpe de Estado en 2022.

Fue en una audiencia el domingo, cuando Bolsonaro confesó haber quemado con un soldador la tobillera electrónica que le impuso el Supremo para controlar sus movimientos un día antes, durante un episodio de “paranoia” y alucinaciones por una mezcla de medicamentos.

Tras la declaración, el juez Alexandre de Moraes emitió la orden de arresto tras acusar “continuo desacato”, misma que fue aprobada por sus pares Flávio Dino, Cristiano Zanin y Carmen Lúcia en una sesión online del tribunal.

Ahora, la defensa de Bolsonaro tiene solo un intento de apelar la sentencia contra su cliente, pero hay pocas probabilidades de conseguir resultados favorables. Por ello, una vez que el tribunal los rechace, la condena será firme, aunque hasta el momento no hay fecha para el dictamen.