Este lunes, Estados Unidos designó formalmente al Cártel de los Soles como grupo terrorista extranjero (FTO). La decisión fue confirmada por el Departamento de Estado mediante su publicación en el Registro Federal, lo que otorga a la administración del presidente Donald Trump nuevas herramientas legales para intensificar la presión sobre el gobierno venezolano de Nicolás Maduro.

La organización, de la que se conoce poco, es vinculada por Washington a la cúpula del Ejército y del Gobierno de Venezuela. Según el secretario de Estado, Marco Rubio, “existen suficientes pruebas” para determinar que el grupo cumple con las condiciones de la Ley de Inmigración y Nacionalidad que regula la clasificación de organizaciones terroristas extranjeras.

En julio pasado, el Departamento del Tesoro ya había catalogado al Cártel de los Soles como un grupo terrorista global especialmente designado (SDGT). El gobierno venezolano, por su parte, rechazó la acusación y aseguró que se trata de un “invento” de Washington.

Las investigaciones de la DEA señalan que el grupo estaría conformado principalmente por militares venezolanos desde la década de los noventa, tomando su nombre de las insignias que portan los generales. En marzo de 2020, durante el primer mandato de Trump, el Departamento de Justicia reconoció oficialmente su existencia y lo vinculó directamente con Maduro y el ministro de Interior, Diosdado Cabello.

La designación coincide con el despliegue militar estadounidense en el sur del Caribe, una operación que la Casa Blanca asegura tiene como objetivo combatir el narcotráfico. En el marco de esta estrategia, se reporta la destrucción de unas veinte embarcaciones presuntamente cargadas con drogas y la muerte de 83 de sus ocupantes.