Durante el evento EXMA México Xtraordinary Humans, Sergio “Checo” Pérez recordó su etapa en la escudería Red Bull, donde compitió hasta el año pasado antes de iniciar su preparación para volver a la Fórmula 1 con Cadillac. En una charla moderada por el especialista Luis Manuel López, el piloto mexicano compartió detalles de los momentos más complejos que vivió dentro del equipo, así como la dinámica interna que rodeaba a Max Verstappen.
Pérez señaló que, desde su llegada, entendió que el proyecto estaba diseñado en torno al actual campeón del mundo. “Yo sabía desde el día uno que este proyecto se había desarrollado para Verstappen, quien creo que se va a convertir en el mejor piloto de la historia. El proyecto de Red Bull está hecho para él”, afirmó. También reconoció que su buen desempeño generó tensión dentro del equipo, especialmente cuando se acercó al nivel del piloto neerlandés.
El tapatío relató que, aunque intentó adaptarse al sistema, era complicado enfrentarlo debido a los intereses que surgieron tras la llegada de Verstappen. Sobre su relación con la dirigencia, Pérez insinuó que su salida no tuvo un final del todo positivo, mencionando que “pobre del piloto que tomara su lugar”, una frase que dejó entrever fricciones con Christian Horner.



















