A partir de enero de 2026, el gobierno de Estados Unidos cobrará cien dólares adicionales a los turistas extranjeros que quieran entrar a sus 11 parques nacionales principales, entre ellos el Gran Cañón y Yosemite, lo que podría afectar a más de 16 millones de visitantes.

Así lo dio a conocer este miércoles el Departamento del Interior en un comunicado donde destacó que los viajeros internacionales pagarán 250 dólares (más del triple frente a los 80 dólares que cuestan para los estadounidenses) por los pases anuales que permiten visitar el Sistema Nacional de Parques (NPS, por sus siglas en inglés).

Las nuevas tarifas buscan priorizar la entrada de los estadounidenses a los parques y que los extranjeros paguen más para apoyar el mantenimiento de los sitios, indicó el departamento en un comunicado.

Es importante destacar que los incrementos aplican para los parques nacionales de Acadia, Bryce Canyon, los Everglades, el Glacier National Park, el Gran Cañón, Grand Teton, Rocky Mountain, Sequoia & Kings Canyon, Yellowstone, Yosemite y Zion.

Asimismo, las medidas se tomaron pese a que Estados Unidos afrontó una caída del 7.7 por ciento interanual en la llegada de turistas internacionales en septiembre, según un reporte de la firma Tourism Economics, que prevé una caída anual total de un 7 por ciento para todo 2025.

Cabe mencionar que el Departamento del Interior también anunció “días patrióticos gratuitos” solo para estadounidenses: el Día de los Presidentes, el Día de los Caídos, el Día de la Bandera, el Cumpleaños del presidente Trump, el día de la Independencia, el Cumpleaños del NPS, el Día de la Constitución, el Cumpleaños de Theodore Roosevelt y el Día de los Veteranos.