En un ecosistema digital cada vez más saturado, captar la atención de los internautas es uno de los grandes desafíos de las marcas, creadores de contenido y medios de comunicación, que recurren a diversas estrategias, algunas un poco cuestionadas, para lograr el codiciado clic.

En dicho contexto, la palabra de este año de la Universidad de Oxford fue “rage bait”, que se traduce como “cultivo de ira” o “cebo de ira”. Esta es una estrategia digital diseñada para provocar emociones negativas mientras los usuarios navegan en redes sociales, que sin duda captan la atención.

En este caso, la publicación se exagera o saca de contexto alguna declaración que tienda a la polémica, con frases como “El nuevo reglamento que está indignando a los automovilistas…”.

Por varios años, el “clickbait” se ha posicionado como un anzuelo irresistible para los internautas. Este consiste en titulares diseñados para generar curiosidad inmediata apelando a la sorpresa, misterio o la emoción, para que el usuario ingrese a la página web y genere tráfico.

Su mecanismo es ocultar información clave para obligar al clic, además de usar exageraciones y verbos de acción.

En contraste, el “storytelling” es una estrategia positiva que consiste en contar historias reales o construidas para generar conexión emocional y retener al usuario.

De igual forma, las microtensiones y los debates cotidianos son publicaciones que no buscan molestar, pero sí iniciar pequeñas discusiones. Por ejemplo, “¿Se debe poner primero la leche o el cereal? Internet está dividido”.

En la lista también entran los llamados “info-snacks”, que consisten en consejos, datos rápidos o tutoriales de menos de 30 segundos que, por ser cortos e inmediatos, son uno de los mejores ganchos en TikTok e Instagram.