Tailandia incautó y congeló activos valorados en más de 300 millones de dólares estadounidenses y emitió 42 órdenes de arresto por supuestos vínculos de los bienes y los individuos con estafas digitales en todo el mundo.
Así lo informó el general de policía Sophon Saraphat, subcomandante de la División de Represión del Crimen, quien detalló que 29 sospechosos ya fueron arrestados, mientras que 13 siguen prófugos, de los que tres se encuentran fuera del país.
De acuerdo con las autoridades, dichas personas crearon empresas fachada y blanqueaban ganancias de diversos perpetradores de estafas digitales.
Entre las incautaciones y las órdenes de arresto figura el magnate de origen chino y ciudadanía camboyana Chen Zhi, buscado también por Estados Unidos, que lo acusa de ser “el cerebro detrás de un imperio de ciberfraude en expansión”.
El grupo empresarial de Chen Zhi, quien se convirtió en una de las caras visibles de las ciberestafas que en los últimos años han proliferado desde centros del Sudeste Asiático con prácticas casi carceleras, cuenta con compañías en el sector inmobiliario, financiero, turístico y de alimentación, según la página web corporativa, además de tener negocios en más de 30 países, de acuerdo con el Departamento de Justicia estadounidense.
Según las autoridades tailandesas, la investigación que derivó en las incautaciones y las órdenes de arresto comenzó alrededor de una cuenta bancaria “mula” utilizada para transacciones financieras entre 2017 y 2022.
Los investigadores descubrieron que el dinero fue obtenido de actividades delictivas y transferido a cuentas vinculadas a tres sospechosos, con transacciones totales que superaron los 470 millones de dólares.
Según la ONU, al menos 120 mil personas están retenidas en centros de estafa en Birmania, mientras en Camboya se estima que hay 100 mil, pese a campañas llevadas a cabo este año para su desmantelamiento.






















