Una inundación en la biblioteca de antigüedades egipcias del Museo del Louvre, en París, dañó alrededor de 400 obras y documentos históricos. El incidente ocurrió debido a la avería de unas tuberías cuyo estado defectuoso era conocido por el personal del museo.

La información fue revelada por La Tribune de l’Art y confirmada por el canal BFMTV, que accedió a fotografías del siniestro y a un correo interno del Comité de Higiene, Seguridad y Condiciones de Trabajo (CHSCT). En dicho mensaje se detalló que una válvula defectuosa provocó la fuga de agua sucia, afectando gravemente las piezas y dejando inutilizables los espacios de trabajo.

Los empleados que se encontraban en el lugar lograron detener la fuga antes de que alcanzara una caja eléctrica en una planta inferior, lo que pudo haber derivado en un accidente grave.

Presuntamente, el personal llevaba años solicitando recursos para proteger los documentos ante posibles rupturas de las canalizaciones. La biblioteca, ubicada en el pabellón Mollien, es un espacio de consulta restringido a conservadores, historiadores, universitarios y personal del museo.

El especialista criticó que, mientras se descuidaban las instalaciones de la biblioteca, se destinaron 276 mil euros en mobiliario de diseño para las oficinas de la presidenta directora del Louvre, Laurence des Cars, y otros altos funcionarios.

Este incidente ocurre en medio de la controversia por el robo del 19 de octubre, cuando un grupo de ladrones sustrajo joyas de la corona de Francia de la galería de Apolo. Aunque los responsables fueron detenidos, las piezas aún no han sido recuperadas. El Senado francés presentará próximamente las conclusiones de la investigación administrativa sobre posibles fallos de seguridad.