El gobierno de Bielorrusia indultó a 123 presos, entre ellos la líder opositora María Kolesnikova y el ganador del Premio Nobel de la Paz 2022, Ales Bialiatski, a cambio de que Estados Unidos le levantara otro paquete de sanciones.
El indulto fue resultado de dos días de intensas consultas -varias horas el viernes y el sábado, según la oficina de prensa presidencial- entre Lukashenko, en el poder desde 1994, y el emisario de la Casa Blanca, John Cole.
Sobre el tema, organizaciones de derechos humanos confiaban en que Trump lograría la liberación de los principales presos políticos bielorrusos, más aún cuando él mismo aspira a lograr el Nobel de la Paz.
Si hace unos meses le tocó el turno a Serguéi Tijanovski, el mayor enemigo de Lukashenko y marido de la líder opositora en el exilio, Svetlana Tijanóvskaya, el sábado le tocó el turno a Bialiatski y a otros 122 presos.
La delicada salud de Bialiatski, fundador de la organización de derechos humanos Viasna, de 63 años, hizo temer lo peor a la oposición bielorrusa. Amnistía Internacional había demandado insistentemente su liberación, ya que era constantemente enviado a celdas de castigo y no recibía las medicinas que necesitaba desde su detención en 2021 y su condena en 2023 a diez años de prisión.
Las noticias que llegaban de prisión no eran muy halagüeña, pues Bialiatski había estado incomunicado durante largo tiempo desde que en mayo de 2023 fuera trasladado a la tristemente célebre prisión número 9 de Gorki en la región de Moguiliov, conocida por sus duras condiciones de encierro.
«La lucha sigue», aseguró hoy al llegar a la Embajada de Estados Unidos en Vilna, capital lituana.
Otra dirigente opositora incomunicada durante largo tiempo entre rejas que también fue liberada hoy es María Kolésnikova, conocida como «el corazón» de las protestas contra el fraude electoral de 2020. Desde entonces, las organizaciones internacionales hablan de más de un millar de presos políticos en Bielorrusia.
Bielorrusia, país conocido por utilizar a los presos políticos como moneda de cambio en sus negociaciones con Occidente, subrayó que el indulto busca contribuir a la estabilización de la situación en Europa, para lo que en su momento aceptó el despliegue en su territorio de armas nucleares tácticas rusas.























