El retorno de Sergio “Checo” Pérez a la Fórmula 1 comenzó a tomar forma luego de que se confirmó que el piloto mexicano volvería a utilizar el número 11, el mismo dorsal que lo acompañó durante gran parte de su carrera en la máxima categoría. La decisión fue revelada como parte de los preparativos previos a su regreso a las pistas.

Desde 2014, Pérez había elegido el 11 como su número permanente, en homenaje al exfutbolista chileno Iván Zamorano, figura histórica del Club América, equipo del que el piloto tapatío se declaró aficionado. Con ese dorsal, Checo escribió capítulos memorables dentro de la Fórmula 1 y se consolidó como uno de los pilotos mexicanos más exitosos de todos los tiempos.

El momento cumbre de esa historia ocurrió en el Gran Premio de Sakhir 2020. Aquella carrera inició de forma caótica para Pérez, luego de verse involucrado en un incidente provocado por Charles Leclerc, lo que lo relegó al último lugar tras una temprana visita a boxes. Lejos de rendirse, el mexicano protagonizó una remontada histórica, apoyado en una estrategia impecable y errores clave de Mercedes.

Tras 24 vueltas finales cargadas de tensión, Pérez cruzó la meta en primer lugar y consiguió su primera victoria en Fórmula 1, la primera para México desde 1970. Con el número 11, Checo selló una hazaña que quedó grabada en la memoria del automovilismo.