Las calles empedradas de Belén volvieron a llenarse de música, cantos y tradición durante las celebraciones navideñas, en un ambiente que no se vivía desde antes de la pandemia y el recrudecimiento de las tensiones militares en la región. Como dicta la tradición, los grupos de scouts locales encabezaron los festejos, convirtiéndose en el primer acto oficial de la Navidad en la ciudad donde nació el cristianismo.
Con uniformes impecables y acompañados de instrumentos musicales, los jóvenes recorrieron las calles al ritmo de melodías festivas, despertando la emoción de niñas, niños y adultos. El desfile fue uno de los momentos más esperados por la comunidad, pues simbolizó no solo el inicio de la celebración cristiana, sino también un mensaje de resistencia y continuidad cultural.
Durante las ceremonias, el Patriarca Pierbattista Pizzaballa ofreció un mensaje que resonó entre los asistentes. Subrayó que, antes de reconstruir edificios, es necesario reconstruir la vida y el tejido social. “Hoy vi vida”, expresó conmovido, al destacar la importancia de mantener la esperanza tanto en Belén como en Gaza.
La jornada concluyó con un emotivo saludo de “¡Mabrook y Feliz Navidad!”, reafirmando a Belén como un faro de fe y esperanza para millones de personas en el mundo, incluso en medio de la adversidad.






















