El Gobierno federal anunció que Grupo México, propiedad del empresario Germán Larrea, pagará 1,500 millones de pesos adicionales a los 59 millones que ya había depositado entre 2018 y 2019 para resarcir los daños ocasionados por el derrame de 40 mil metros cúbicos de sulfato de cobre en la cuenca Bacanuchi-Río Sonora en 2014.
La medida forma parte de un Plan Integral para Sonora, que iniciará en enero de 2026 y que incluye indemnizaciones para los trabajadores mineros de Cananea, quienes mantuvieron una huelga durante 18 años. El monto total del plan asciende a 2,222 millones de pesos, de los cuales 483 millones serán aportados por el Gobierno federal, 180 millones por la administración estatal y 1,559 millones por Grupo México.
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, informó que ya se están entregando las indemnizaciones a los mineros, viudas y familias afectadas. Subrayó que este proceso no solo responde a un tema económico, sino también de dignidad y justicia social, al poner fin a una de las huelgas más largas en la historia de México.
La conciliación, señaló, fue resultado de un esfuerzo conjunto entre las partes involucradas, tras casi dos décadas de conflicto laboral en la sección 65 del Sindicato Minero.
El plan también contempla acciones de justicia ambiental. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) detalló que se realizarán estudios para determinar la extensión de los daños en suelos y sedimentos, además de implementar medidas de saneamiento en el área afectada.
El derrame de 2014 impactó aproximadamente 288.8 kilómetros de la cuenca Bacanuchi-Río Sonora, afectando a más de 20 mil personas en comunidades como Arizpe, Aconchi, Banámichi, Baviácora y Ures.
El Estado mexicano anunció la construcción de 16 nuevas plantas potabilizadoras, sistemas de desinfección y adecuaciones en cuatro plantas ya existentes. Además, se fortalecerá el monitoreo de la calidad del agua con un Centro de Visualización en tiempo real y mejoras en el Laboratorio Regional de Calidad del Agua del Noreste.
En materia de salud, el IMSS-Bienestar transformará el hospital comunitario de Ures en un Hospital Regional con 60 camas, 21 consultorios de especialidad y un área de cuidados intensivos. También se instalará un centro de salud renal con servicios de nefrología, hemodiálisis y un laboratorio especializado en metales pesados y toxicología. El hospital actual será convertido en un albergue para familiares de pacientes hospitalizados.























