El Gobierno de México expresó su firme postura ante los ataques militares registrados la madrugada del 3 de enero de 2026 en territorio de la República Bolivariana de Venezuela, presuntamente ejecutados por fuerzas armadas de Estados Unidos.

A través de un posicionamiento oficial, México condenó y rechazó enérgicamente estas acciones, al considerarlas una violación directa al artículo 2 de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado.

Con base en sus principios de política exterior y su vocación pacifista, el Gobierno mexicano hizo un llamado a respetar el derecho internacional y a cesar cualquier acto de agresión contra el gobierno y el pueblo venezolanos. Subrayó que América Latina y el Caribe han sido reconocidos como una zona de paz, construida sobre el respeto mutuo, la solución pacífica de controversias y la proscripción del uso de la fuerza, por lo que cualquier acción militar pone en riesgo la estabilidad regional.

Asimismo, México reiteró que el diálogo y la negociación son las únicas vías legítimas y eficaces para resolver las diferencias existentes, y manifestó su disposición para apoyar esfuerzos de mediación que contribuyan a evitar una escalada del conflicto.

Finalmente, exhortó a la ONU a actuar de manera inmediata para desescalar las tensiones y confirmó que la Secretaría de Relaciones Exteriores mantendrá comunicación permanente con ciudadanos mexicanos en Venezuela para brindarles asistencia.