Al menos 45 manifestantes, incluidos ocho niños, han muerto en los primeros 12 días de protestas en Irán contra las malas condiciones económicas.

Así lo dio a conocer la organización civil “Irán Human Rights”, que informó que apenas el miércoles murieron 13 personas, mientras que ya son más de 2 mil las detenidas.

De acuerdo con un comunicado de la ONG, las fuerzas iraníes han utilizado municiones reales para reprimir las protestas y han llevado a cabo detenciones masivas y generalizadas en algunas ciudades.

Al respecto, acusó que el uso de armas militares constituye “un crimen internacional”, por lo que llamó a los países del mundo a “una respuesta inmediata”.

“La magnitud de la represión se vuelve más violenta y extensa cada día. Las Naciones Unidas y la comunidad internacional tienen la responsabilidad de actuar de manera decisiva, dentro del marco del derecho internacional, para prevenir la matanza masiva de manifestantes”, señaló el director del organismo, Mahmud Amiry-Moghaddam.

Las protestas comenzaron el pasado 28 de diciembre en Teherán y se extendieron rápidamente a otras partes de Irán; en concreto, a 31 provincias y aproximadamente 110 ciudades. De igual forma, al menos 36 universidades iraníes participan en las movilizaciones y en la difusión de lemas antigubernamentales.

Por otro lado, hasta el momento, las autoridades han informado de la muerte de cinco miembros de las fuerzas de seguridad.