Norcorea acusó a Corea del Sur de lanzar dos drones espía, uno en septiembre pasado y otro hace apenas seis días, por lo que advirtió que debe prepararse para “pagar un alto precio” por dichas acciones.

Así lo aseguró este sábado en un comunicado publicado por la agencia estatal de noticias, KCNA, que también publicó imágenes de lo que, aseguró, son los drones derribados y parte del contenido que fue encontrado en sus cámaras.

Ambos drones fueron lanzados desde “una zona sensible de primera línea de la República de Corea (nombre oficial de Corea del Sur) donde el acceso de civiles está estrictamente prohibido”, detalló un portavoz del Estado Mayor del Ejército norcoreano.

El primer incidente ocurrió el 27 de septiembre del año pasado, cuando un dron pequeño de ala fija fue derribado por las fuerzas norcoreanas sobre la localidad de Kaesong, cercana a la divisoria con Corea del Sur, tras despegar desde el lado surcoreano de la frontera y volar durante unas tres horas sobre la provincia norcoreana de Hwanghae del Norte.

El segundo incidente ocurrió el 4 de enero de este año, cuando un dron similar equipado con dos cámaras fue derribado sobre Kaesong, tras despegar desde la ciudad surcoreana de Incheon.

En sus dos cámaras se encontraron casi 14 minutos de video de varias zonas de Corea del Norte.

“Los belicistas militares de la República de Corea se verán obligados a pagar un alto precio por su imperdonable histeria. Las autoridades de la República de Corea nunca podrán eludir la responsabilidad de la escalada de tensión”, avisó el portavoz norcoreano.