La etapa de Hirving “Chucky” Lozano con el San Diego FC llegó a su fin antes de lo previsto. Tyler Heaps, director deportivo del club californiano, confirmó públicamente que el futbolista mexicano ya no formará parte de los planes deportivos de la institución, pese a que su contrato se extendía hasta el año 2028.

Durante una comparecencia ante medios de comunicación, Heaps explicó que la decisión se tomó tras diversas conversaciones con el jugador y sus representantes durante el parón de temporada. Señaló que el club optó por buscar una salida definitiva mediante una transferencia, al considerarla la mejor alternativa tanto para la institución como para el propio futbolista.

El directivo detalló que la determinación fue consensuada con los propietarios, el cuerpo técnico encabezado por Mikey Varas y los líderes del equipo, y que la situación ya fue comunicada al resto del plantel. Aunque no se profundizó en los motivos, la salida de Lozano estuvo marcada por el antecedente del conflicto que sostuvo con el entrenador en octubre pasado, cuando fue separado del equipo tras un desacuerdo durante un partido.

A pesar de ese episodio, el atacante mexicano había mostrado un rendimiento destacado, al registrar 31 goles y asistencias en 20 encuentros, cifras que contrastaron con su salida anticipada del proyecto. La desvinculación se produjo en pleno mercado de invierno, lo que abrió la posibilidad de que Lozano encontrara un nuevo destino en la MLS o incluso regresara a la Liga MX, con el objetivo de mantenerse activo rumbo al Mundial de 2026.