Este domingo 11 de enero de 2026, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó a Cuba a “alcanzar un acuerdo” o enfrentar consecuencias, advirtiendo que el flujo de petróleo y dinero proveniente de Venezuela hacia La Habana se detendrá. El mensaje se produce en medio de la insistencia del gobierno cubano en reclamar el fin de la detención del mandatario depuesto Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.

El anuncio fue realizado por Trump a través de su red Truth Social, donde escribió: “¡No habrá más petróleo ni dinero para Cuba: Cero!”. El mandatario agregó que la isla debía llegar a un acuerdo “antes de que sea demasiado tarde”, aunque no especificó los términos de dicho planteamiento.

Horas después, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel respondió con firmeza, asegurando que “Cuba es una nación libre, independiente y soberana. Nadie nos dicta qué hacer”. Añadió que Estados Unidos “no tiene moral para señalar a Cuba en nada, absolutamente en nada, quienes convierten todo en negocio, incluso las vidas humanas”.

Desde el año 2000, bajo el embargo estadounidense, Cuba ha dependido cada vez más del petróleo venezolano como parte de acuerdos bilaterales. Esta relación energética ha sido clave para sostener la economía de la isla en medio de restricciones internacionales.

El canciller Bruno Rodríguez calificó la actitud de Estados Unidos como la de “un hegemón criminal y descontrolado que amenaza la paz y la seguridad, no solo en Cuba y este hemisferio, sino del mundo entero”.

Por su parte, el gobierno venezolano emitió un comunicado en el que reafirmó que su relación con Cuba se basa en “hermandad, solidaridad, cooperación y complementariedad”, sin referirse directamente a las declaraciones de Trump.