Bibi, señalada como la supuesta hija biológica de Freddie Mercury, falleció recientemente a los 48 años en Europa tras padecer un cordoma, un extraño cáncer espinal. Su esposo Thomas confirmó la noticia al diario Daily Mail, mencionando que la mujer partió en paz y sus cenizas fueron esparcidas en los Alpes.

La historia de su origen cobró relevancia internacional tras la publicación del libro Love, Freddie en el verano de 2025. Según la autora Lesley-Ann Jones, el músico habría engendrado a la niña durante una aventura en 1976 con una amiga casada, manteniendo el vínculo bajo estricto secreto.

La escritora y amiga íntima de la fallecida aseguró que Bibi trabajó durante cuatro años para revelar su verdad antes de morir. Jones sostiene que canciones icónicas como «Bijou» fueron escritas especialmente para ella, basándose en supuestos diarios personales que el cantante le habría heredado.

A pesar del relato, Mary Austin, heredera y expareja de Mercury, expresó sus dudas sobre la existencia de dicha descendencia. Austin señaló que el intérprete nunca tuvo el hábito de escribir diarios, lo que contradice una de las pruebas principales presentadas en la polémica biografía.

Bibi dejó dos hijos pequeños y una misión inconclusa de desafiar las versiones oficiales sobre la vida privada de su supuesto padre. El fallecimiento ocurre justo cuando el libro comenzaba a generar un fuerte impacto en el legado histórico y la sucesión del líder de Queen.