La cifra de fallecidos tras el descarrilamiento de trenes ocurrido el domingo en la provincia de Córdoba, en España, se elevó a 40, pero seguirá aumentando.

Así lo informaron este lunes autoridades de aquel país, al tiempo de destacar que ya se investigan las causas del accidente. También detallaron que todavía falta acceder a unos vagones que se precipitaron por un talud, donde habría más muertos.

Hasta el momento, hay 151 heridos, de los que 43 están ingresados en diferentes hospitales, 11 de ellos –incluido un menor– en unidades de cuidados intensivos.

La tragedia ocurrió cuando un tren de la compañía Iryo, de origen italiano, que había salido de Málaga con destino a Madrid con 317 personas a bordo, descarriló sus tres últimos vagones e invadió la vía contigua por la que en ese momento circulaba otro convoy de Renfe, compañía española, que tenía como destino Huelva, que también descarriló.

Los vagones del Iryo impactaron contra los dos primeros vagones del tren de Renfe, que salieron despedidos y cayeron por un terraplén de unos cuatro metros.

La peor parte del choque se la llevaron los dos primeros vagones del tren de Renfe, en el que viajaban 53 personas del total de 200 que llevaba el convoy.

Hasta el momento, los equipos siguen trabajando para levantar los hierros y comprobar si hay más víctimas.