Luego de obtener su segunda Copa de África el pasado domingo en Marruecos, la selección de Senegal fue recibida como heroína en su país. El presidente Bassirou-Diomaye Faye encabezó los reconocimientos oficiales y anunció una serie de recompensas para los jugadores que integraron el plantel campeón.

Durante un acto celebrado en el Palacio de la República, el mandatario informó que cada futbolista recibió un premio de 75 millones de francos CFA, equivalentes a aproximadamente 115 mil euros, además de una parcela de mil 500 metros cuadrados en la Petite-Côte, una zona turística ubicada al sur de Dakar. El reconocimiento también se extendió a dirigentes de la Federación Senegalesa de Futbol, integrantes de la delegación y al Ministerio de Deportes, que recibió un apoyo económico adicional.

El seleccionador nacional, Pape Thiaw, así como el cuerpo técnico y los jugadores, fueron condecorados con el rango de Comandantes de la Orden Nacional del León, la máxima distinción del país.

La celebración incluyó un desfile por las principales calles de Dakar, donde miles de aficionados acompañaron al equipo en un autobús descapotable adornado con los colores nacionales. El capitán Sadio Mané lideró los festejos entre cantos, bailes y tambores tradicionales.

Senegal se proclamó campeón tras vencer 1-0 a Marruecos en una final marcada por la polémica. En el tiempo añadido, el conjunto senegalés estuvo cerca de abandonar el campo tras la marcación de un penalti, que finalmente fue detenido por el portero Edouard Mendy. En la prórroga, un gol de Pape Gueye selló el histórico triunfo.