El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó en el Foro de Davos, Suiza, su “Junta de Paz”, una organización con la que pretende supervisar la reconstrucción y gobernanza de Gaza, cuyo modelo ha generado controversia por su enfoque comercial y potencial rivalidad con la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Este jueves, en su intervención en el Foro Económico Mundial, Trump llamó a los países a impulsar su proyecto para reformar el territorio dañado por la guerra.

“Creo que podemos extenderlo a otras cosas a medida que tengamos éxito en Gaza”, señaló. Por dichas palabras, su proyecto ha despertado las alertas, pues el republicano busca ampliarlo a otros conflictos globales arropado por una veintena de jefes de Estado, entre ellos los presidentes de Argentina y Paraguay.

Entre los gobiernos que se apuntaron desde el primer momento a la “Junta de Paz” están varios de dudosa trayectoria democrática, como Kazajistán, Arabia Saudí, Catar o Emiratos Árabes Unidos.

Durante la ceremonia, Jared Kushner, yerno de Trump, presentó la nueva fase del plan de paz para Gaza y aseguró que se está trabajando “con su nuevo gobierno” para la desmilitarización del grupo islamista Hamás, necesaria para la reconstrucción del enclave.

Como si fuera un desarrollo urbanístico, una de las diapositivas mostró el territorio de Gaza con colores que representan los lugares donde se planean ubicar desarrollos turísticos, complejos industriales, instalaciones deportivas, parques y terrenos agrícolas y áreas residenciales.

Otra diapositiva expuso a “la nueva Gaza”, con rascacielos junto a la costa, un nodo de transporte y desarrollos industriales tecnológicos y energéticos.

Incluso, el propio Trump evocó su experiencia como constructor para destacar el potencial económico de la ubicación de la Franja de Gaza, al borde del mar Mediterráneo.