Este viernes se lleva a cabo en Abu Dhabi la primera reunión trilateral entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos para tratar temas de seguridad. El acuerdo fue alcanzado tras negociaciones en Moscú entre el presidente ruso, Vladimir Putin, y los emisarios de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner, según informó el asesor presidencial ruso Yuri Ushakov.

La cita tiene como objetivo explorar vías políticas y diplomáticas para resolver el conflicto, en un contexto donde Rusia mantiene presencia militar en cerca del 20% del territorio ucraniano. Washington confía en que el encuentro permita avanzar hacia un arreglo pacífico, mientras Kiev insiste en que cualquier acuerdo debe garantizar su soberanía y disuadir nuevas ofensivas.

La delegación rusa estará encabezada por el almirante Ígor Kostiukov, director de la inteligencia militar GRU, acompañado por el emisario económico Kiril Dmítriev. Por parte de Ucrania, la representación será liderada por Rustem Umerov, secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa, junto al teniente general Andriy Gnatov.

Putin planteó que los activos rusos congelados en Estados Unidos podrían destinarse a la reconstrucción de territorios ucranianos devastados, siempre que se firme un acuerdo de paz. Además, Moscú expresó disposición a transferir mil millones de dólares a la Junta de la Paz para Gaza, creada por el presidente estadounidense Donald Trump.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, aseguró que un borrador de acuerdo está “casi listo” y destacó coincidencias con Trump sobre garantías de seguridad posteriores a la guerra. Reino Unido y Francia también comprometieron apoyo en el terreno. Sin embargo, Kiev advirtió que no aceptará cesiones territoriales que fortalezcan a Moscú.

El Kremlin, por su parte, reiteró que sin una solución territorial no habrá paz “duradera” en Ucrania. Ushakov subrayó que Rusia continuará con su estrategia militar mientras no exista un acuerdo, aunque insistió en que mantiene interés en un arreglo político-diplomático.