Naomi Osaka puso fin de manera anticipada a su participación en el Abierto de Australia, al anunciar su retiro antes del partido de tercera ronda en el que debía medirse ante la local Maddison Inglis. La bicampeona del torneo comunicó su decisión a través de redes sociales, sin detallar la naturaleza exacta de la lesión que la obligó a abandonar la competencia.

En un mensaje publicado en Instagram, la japonesa explicó que tomó la determinación para atender una situación física derivada de su último encuentro. “Estaba muy emocionada por seguir adelante y esta racha significaba mucho para mí, así que tener que parar aquí me rompe el corazón. Pero no puedo arriesgarme a causar más daño”, escribió.

La presencia de Osaka en Melbourne no pasó desapercibida. En su debut, la exnúmero uno del mundo se volvió viral al ingresar a la cancha con un llamativo atuendo que incluía sombrero de ala ancha, velo y sombrilla blanca, diseño que formó parte de una colaboración creativa con su patrocinador Nike.

En la segunda ronda, Osaka superó a la rumana Sorana Cirstea en un intenso duelo a tres sets, que terminó con un ambiente tenso. El saludo final fue frío y derivó en un breve intercambio verbal, luego de que Cirstea mostrara molestia por las constantes expresiones de ánimo de la japonesa durante el partido.

El retiro de Osaka deja inconcluso un regreso que combinó buen nivel competitivo, impacto mediático y episodios de tensión, en un torneo donde la campeona buscaba recuperar protagonismo en el circuito.