El exatleta olímpico canadiense Ryan Wedding se declaró no culpable de los cargos de narcotráfico y asesinato que enfrenta en Estados Unidos en su primera audiencia celebrada en un tribunal federal de California; en la sesión, desmintió la versión del gobierno de México que señalaba que se entregó por su voluntad.

Este lunes, Wedding compareció ante la justicia vestido con un uniforme de prisión y con grilletes en las piernas. Y es que las autoridades del país vecino del norte lo acusan de liderar una red internacional dedicada al tráfico de drogas y de estar involucrado en el asesinato de un testigo en Medellín, Colombia.

Por su parte, su abogado, Anthony Colombo, desmintió la versión de que Ryan se entregó por su propia voluntad y aseguró que su cliente fue arrestado. En ese sentido declaró que cualquier versión que el gobierno de México difunda sobre que él se entregó es “incorrecta”.

Incluso consideró que la declaración oficial de México podría estar motivada por la tensión diplomática generada tras la captura.

Al respecto, es importante señalar que, en su conferencia mañanera, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reiteró que Wedding se entregó y desmintió la versión del FBI sobre una operación conjunta.

Originario de Canadá, Ryan Wedding era uno de los 10 más buscados por Estados Unidos por tráfico de drogas y homicidio. Conocido como “Thor”, “El Jefe”, “Giant” y “Public Enemy”, era uno de los objetivos prioritarios de las autoridades estadounidenses debido a que es considerado como uno de los narcotraficantes más grandes de la era moderna.