Los New England Patriots escribieron un nuevo capítulo en su historia al vencer este domingo 10-7 a los Denver Broncos en el Empower Field at Mile High y asegurar su pase al Super Bowl LX. El encuentro estuvo condicionado por una fuerte tormenta de nieve que transformó por completo el desarrollo del partido, especialmente en la segunda mitad.

Hasta antes de este duelo, los Patriots nunca habían ganado un partido de eliminación directa en Denver, donde los Broncos se habían impuesto en los cuatro antecedentes, incluidas las finales de conferencia de 2013 y 2015. Sin embargo, las condiciones climáticas extremas y la inexperiencia del mariscal de campo local inclinaron la balanza a favor de Nueva Inglaterra.

Denver tomó ventaja temprano con un pase de anotación de Jarrett Stidham a Courtland Sutton, pero los Patriots respondieron antes del descanso con un acarreo de ‘touchdown’ de Drake Maye, quien se convertirá en el quarterback más joven en iniciar un Super Bowl desde Dan Marino. En el tercer cuarto, el venezolano Andy Borregales conectó un gol de campo de 23 yardas que terminó siendo decisivo.

La nevada, cada vez más intensa, anuló prácticamente el juego ofensivo de ambos equipos. Resbalones, fallos en goles de campo y problemas de visibilidad marcaron el cierre del encuentro. En la última serie, una intercepción de Christian Gonzalez selló el triunfo visitante.

El Super Bowl LX se disputará el 8 de febrero en el Levi’s Stadium de Santa Clara, donde los Patriots buscarán su séptimo trofeo Vince Lombardi y convertirse en el equipo más ganador en la historia de la NFL.