Gregory Bovino, comandante general de la Patrulla Fronteriza a cargo de las operaciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) en Minneapolis, así como los agentes desplegados en la zona, se retirarán este martes, tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses.

La salida de Bovino se da luego de que el presidente Donald Trump anunciara el envío de Tom Homan, zar de la frontera, para liderar el despliegue federal en Minneapolis. Por su parte, el funcionario regresará a su puesto en California.

En tanto, este 27 de enero, el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, confirmó que los agentes migratorios desplegados también comenzarán a retirarse de la ciudad, aunque no especificó cuántos.

La tensión en esta ciudad de Minnesota inició el 3 de enero, tras la muerte de Renée Good, quien protestaba contra las redadas migrantes y fue baleada por agentes de ICE.

Sin embargo, se intensificaron el pasado fin de semana, luego del homicidio de Alex Pretti, también durante una manifestación contra los elementos federales.

Ante la ola de críticas por ambos asesinatos, el presidente Trump sostuvo un encuentro de más de dos horas en el Despacho Oval con Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional, y Corey Lewandowski, su principal asesor. Esto, para analizar la situación y coordinar la respuesta federal ante la polémica.

Tras ello, en rueda de prensa desde la Casa Blanca confirmó que Noem seguirá siendo secretaria de Seguridad, al tiempo de asegurar que está haciendo “un gran trabajo”.