El expresidente de la FIFA, Joseph Blatter, respaldó la propuesta de boicot por parte de los aficionados a los partidos de la Copa del Mundo que se disputarán en Estados Unidos, debido a la conducta del presidente Donald Trump y de su administración tanto en el ámbito interno como internacional.

Blatter se convirtió así en una de las figuras más relevantes del fútbol mundial en cuestionar públicamente la idoneidad de Estados Unidos como país anfitrión. El exdirigente expresó su postura a través de una publicación en la red social X, en la que apoyó los comentarios de Mark Pieth, abogado suizo y experto en anticorrupción, quien en una entrevista con el diario Der Bund llamó abiertamente a los aficionados a mantenerse alejados del país durante el torneo.

“Si no complacen a los oficiales, pueden ser enviados de regreso en el próximo vuelo”, advirtió Pieth, al señalar posibles riesgos para los visitantes. Blatter citó estas declaraciones y afirmó que Pieth “tiene razón al cuestionar esta Copa del Mundo”.

Estados Unidos será coanfitrión del Mundial 2026 junto con Canadá y México, del 11 de junio al 19 de julio. Sin embargo, diversas políticas migratorias y de seguridad impulsadas por el gobierno estadounidense han generado inquietud en la comunidad internacional del fútbol.

Entre ellas destacan las prohibiciones de viaje que afectan a países como Senegal, Costa de Marfil, Irán y Haití, cuyos aficionados enfrentarían restricciones para ingresar a territorio estadounidense, lo que ha avivado el debate sobre un posible boicot al evento.