El Gobierno de México anunció la interrupción de exportaciones de petróleo hacia Cuba, medida que responde a decisiones contractuales de Petróleos Mexicanos (PEMEX) y que, según la presidenta Claudia Sheinbaum, se enmarca en la soberanía nacional. El anuncio se realizó en Palacio Nacional, durante una rueda de prensa.

La decisión ocurre tras semanas de críticas internas y tensiones internacionales, especialmente por el papel de México como proveedor de crudo a la isla en medio del bloqueo estadounidense. El medio Bloomberg había revelado que un cargamento programado para mediados de enero fue retirado del plan de exportación, lo que confirmó la suspensión.

México llevaba décadas enviando petróleo a Cuba, desafiando las restricciones de Estados Unidos. Sin embargo, la reciente escalada de la política internacional del presidente estadounidense Donald Trump convirtió los envíos en un punto sensible dentro de la relación bilateral.

Sheinbaum subrayó que la interrupción responde a cambios contractuales y no a presiones externas. “Es una decisión soberana y se toma en el momento en que sea necesario”, afirmó, sin descartar que los envíos puedan reanudarse en el futuro.

La isla había encontrado en PEMEX un proveedor clave, especialmente tras la reducción del suministro venezolano. La situación se agravó cuando Estados Unidos anunció que controlaría la exportación de crudo desde Venezuela, lo que dejó a Cuba con menos alternativas energéticas.

Mientras Trump celebró la medida en sus redes sociales con mensajes de rechazo a la ayuda hacia Cuba, el secretario de Energía, Chris Wright, aseguró en entrevista con CBS que Washington no solicitó a México cortar el suministro.